las turbulencias no son malas

Las turbulencias no son malas

Que el miedo a volar no te impida viajar.

Muchas personas dejan de viajar por no enfrentarse a su mayor temor: viajar en avión.

Uno de los mayores miedos relacionados con el avión son las turbulencias.

Pero debemos pensar: ¿qué son las turbulencias? ¿es algo normal? ¿debo preocuparme por ellas? ¿es un buen motivo para no volver a subir a un avión?

Vamos a aclarar algunas cosas sobre este fenómeno para que entendamos que son completamente normales y nada peligrosas:

La turbulencia es aire que se desplaza en diferentes direcciones y forma algo parecido a las olas del mar que podemos llamar olas de aire.

Al igual que un barco se mueve al pasar por las olas y el coche se mueve al pasar por los baches, el avión también lo hace al pasar por estas zonas de aire.

Es verdad que hay diferentes categorías de turbulencias, unas son más fuertes que otras, pero hay que tener en cuenta que los aviones están preparados para pasar por cada una de las diferentes categorías.

Las masas de aire están muy estudiadas y se tienen muy en cuenta a la hora de ver el recorrido que realizará un avión.

Cuando estés en el avión y pase por una turbulencia verás que la luz del cinturón de seguridad se enciende. ¿Por qué se encienden esas luces? ¿Acaso el avión corre peligro? Para nada, no te preocupes. La luz se enciende porque si alguien está andando por el pasillo y se cae por un movimiento que haga el avión puede hacerse daño. Para evitar estas situaciones incómodas se pide a los pasajeros que se mantengan sentados hasta que pasen esa zona.

Como puedes ver, no hay preocupación por las turbulencias solamente que alguien pueda doblarse un tobillo. Esto nos muestra que no son nada peligrosas ni es un motivo que nos impida subirnos al avión o pasarlo mal durante el vuelo.

Si quieres sentir menos las turbulencias puedes seguir estos consejos:

  • Reserva tu asiento cerca del ala del avión ya que en esta zona se nota menos el movimiento.
  • Lleva el cinturón puesto, te sentirás más seguro.
  • Intenta volar de noche, podrás descansar mejor y no notarás estos movimientos.
  • Relájate y disfruta tu viaje. Tener miedo no te servirá de nada. Intenta distraerte escuchando música, leyendo un libro o viendo una película. Verás cómo poco a poco vas perdiendo el miedo y serás capaz de disfrutar al máximo de estar sentado en un avión.

Que el miedo a volar no te impida viajar.